La regla de estancia corta del espacio Schengen dice que puedes estar un máximo de 90 días dentro de cualquier periodo de 180 días. Está en el Código de Fronteras Schengen (Reglamento UE 2016/399, artículo 6). Tres detalles cambian el resultado y casi nadie los tiene claros:
El día de entrada y el de salida cuentan ambos
El artículo 6.2 es literal: la fecha de entrada se considera el primer día de estancia y la fecha de salida, el último día. Entonces un viaje del 1 al 10 son 10 días, no 9. Y no hay prorrateo por horas: si entras a las 11 de la noche y sales a la mañana siguiente, son 2 días. Cualquier día calendario en que pises Schengen cuenta completo.
Es Schengen como bloque, no 90 días por país
El error más caro es pensar «90 en Francia y otros 90 en España». No. Son 90 días en el conjunto de los 29 países Schengen. Si pasaste 60 días en España, te quedan 30 para todo el resto del bloque en esa ventana.
La ventana de 180 días es móvil
No se cuenta desde el 1 de enero ni desde tu primera entrada. Cada día, la autoridad (o esta calculadora) mira los 180 días anteriores a ese día y suma cuántos estuviste presente. Por eso el resultado cambia según la fecha que consultes — y por eso importa la casilla «a qué fecha quieres calcular».