La capacidad de endeudamiento es el monto máximo de deuda —o de cuota mensual— que puedes asumir sin comprometer tu presupuesto. Es la pregunta que va antes de pedir cualquier crédito: no «¿cuánto quiero?», sino «¿cuánto puedo pagar sin quedarme corto a fin de mes?».
En Perú, los bancos la miden con el ratio cuota-ingreso (RCI): el porcentaje de tu ingreso neto mensual que se te va en pagar cuotas. Es el indicador central del Reglamento para la Gestión del Riesgo de Sobreendeudamiento de Deudores Minoristas (Resolución SBS N.° 6941-2008), que obliga a cada entidad a evaluar tu capacidad de pago antes de darte un crédito.
Capacidad de endeudamiento, capacidad de pago y RCI: no son lo mismo
La capacidad de pago es cuánto te queda libre cada mes después de tus gastos. La capacidad de endeudamiento es cuánto de eso puedes destinar a un crédito nuevo. Y el RCI es la fórmula con la que el banco pone un tope a eso: cuota / ingreso.
La regla del 30% (y por qué no es una ley)
Habrás oído que no debes destinar más del 30% de tu sueldo a pagar deudas. Es un buen consejo, pero no es un límite legal: ninguna norma de la SBS fija un tope de RCI de aplicación general. El 30% es un umbral prudencial internacional que la SBS usa de referencia; cada banco define el suyo (muchos aceptan hasta 35% o 40% según tu perfil). Como dato, el RCI promedio del sistema financiero peruano es de 25.8%, su nivel más bajo desde 2018 (SBS, Informe de Estabilidad del Sistema Financiero de mayo 2026).
No la confundas con la regla 50/30/20: esa reparte todo tu sueldo (50% necesidades, 30% gustos, 20% ahorro) y es una guía de presupuesto general. La regla del 30% de aquí es más específica: solo se refiere a cuánto de tu ingreso puede irse en cuotas de deudas.
Cómo se calcula tu capacidad de endeudamiento
Son dos pasos. Primero, tu cuota máxima:
Cuota máxima = (ingreso neto mensual × % RCI) − cuotas que ya pagas
Segundo, esa cuota se convierte en monto de préstamo con la fórmula del valor presente de una anualidad, usando la tasa (TEA) del crédito convertida a mensual y el plazo en meses. A mayor plazo o menor tasa, mayor monto con la misma cuota — aunque pagues más intereses en total.
Ejemplo: si ganas S/2,500 netos, no tienes otras deudas y usas un RCI del 30%, tu cuota máxima es S/750. Con esa cuota podrías pedir alrededor de S/14,700 en un préstamo personal a 36 meses, o cerca de S/88,000 en un hipotecario a 20 años. Ojo: siempre sobre el sueldo neto (lo que recibes en la mano), nunca el bruto.