Cuando el TRASU resuelve, se agota la vía administrativa: ya no hay otra instancia dentro de OSIPTEL a la que recurrir. Si la decisión te favorece, el operador está obligado a cumplirla —corregir la facturación, reponer el servicio, devolver montos cobrados de más— y OSIPTEL puede sancionarlo si no lo hace.
Si la resolución del TRASU sigue siendo desfavorable y consideras que es injusta o ilegal, todavía puedes acudir al Poder Judicial mediante una demanda contencioso-administrativa. Es el mecanismo para que un juez revise la actuación de OSIPTEL. Eso sí: a diferencia de la apelación y la queja, este proceso judicial sí suele requerir abogado y tiene costos, y la resolución del TRASU se ejecuta mientras el caso judicial avanza.
Por eso conviene aprovechar bien la instancia administrativa: presentar la apelación a tiempo, fundamentarla con claridad y adjuntar toda la evidencia posible. Un expediente bien armado tiene muchas más probabilidades de resolverse a tu favor sin necesidad de llegar a juicio.